Grandes formatos: en el vino, el tamaño sí importa

Grandes formatos: en el vino, el tamaño sí importa
4 de abril de 2024 265 visualizaciones
Grandes formatos: en el vino, el tamaño sí importa

La humanidad lleva miles de años disfrutando del vino, aunque su embotellado no llegaría hasta bien entrado el siglo XVIII y aún habría que esperar a 1821 para su fabricación en serie de una manera similar a la que conocemos hoy.

En este artículo repasaremos los distintos tipos de botellas, prestando especial atención a las de mayor tamaño (y sus respectivos nombres) y veremos por qué los grandes formatos son mejores para el disfrute y conservación del vino.

Entre los distintos tamaños que hay, que como verás a continuación son bastantes, las botellas de 75 cl son las más frecuentes, aunque cada vez son más los establecimientos que ofrecen medias botellas y dobles (es decir, de 375 ml y 1,5 litros).

Y aquí viene la primera pregunta…

¿Por qué las botellas de vino son de 75 cl?

Si tú también te has preguntado alguna vez por qué las botellas de vino son de 75 cl, y no de un litro, sentimos decirte que no hay una respuesta 100% aceptada al respecto. Entre las distintas teorías, una apunta a la capacidad pulmonar de los artesanos del vidrio, aunque parece tener más sentido que franceses y británicos, los grandes exportadores e importadores de vino del siglo XVIII, hubieran acordado un estándar común para la comercialización de grandes volúmenes de vino: los barriles franceses de 225 litros equivalen a 50 galones imperiales y cada galón (4,5 litros), a seis botellas de 75 cl.

Además de ser una medida manejable, la botella de 75 cl es perfecta para disfrutar en círculos reducidos de personas (¿tres son multitud?), pero hay ocasiones en las que necesitamos botellas de mayor tamaño.

Los grandes formatos son las botellas de vino cuyas dimensiones superan el tamaño estándar. Así, frente a los 75 cl de la botella estándar, los grandes formatos tienen capacidad para 1,5 litros… ¡y hasta 30!

Cuántos tamaños de botellas de vino hay

En Europa, las medidas se estandarizaron en 1975 (desarrolladas en posteriores directivas) y EEUU hizo lo propio unos años después. En cuanto a los exóticos nombres de las botellas de vino según su tamaño, su origen no está completamente documentado, pero una teoría sugiere que fueron introducidos por los productores de vino y comerciantes de Burdeos durante los siglos XVII y XVIII para llamar la atención de los consumidores en una época de competencia feroz.

A continuación, presentamos los distintos tamaños de botellas, sus nombres y explicación en su caso:

  • Benjamín, piccolo o split (18,75 cl).
  • Chopine o cuarto de litro (25 cl) proviene del francés y este, a su vez, del alemán schopen, que significa ‘cucharada’.
  • Demi o media botella (37,5 cl) proviene del francés, que significa ‘mitad’.
  • Clavelin (62 cl), medida típica en el Jura, proviene del apellido de la familia que encargó la fabricación de botellas de este tamaño para su vin jaune.
  • Estándar (75 cl).
  • Magnum (1,5 l), ‘grande’ en latín.
  • Doble magnum o jeroboam (3 litros), nombre del primer monarca del reino de Israel.
  • Rehoboam (4,5 litros), en honor al rey de Judá Roboam, hijo de Salomón.
  • Imperial o Matusalén (6 litros), patriarca bíblico célebre por su longevidad.
  • Mordechai o Salmanazar (9 litros), un personaje del Antiguo Testamento y el rey asirio que convirtió Israel en provincia de Asiria.
  • Baltasar (12 litros).
  • Nabucodonosor (15 litros), gobernante de la antigua Babilonia a quien se atribuye la construcción de sus famosos Jardines Colgantes.
  • Melchor o Salomón (18 litros).
  • Melquisedec (30 litros), rey de Salem.

¿Por qué el vino es mejor en botellas grandes?

Partiendo de que cada vino es un mundo, que muchos factores influyen en él o en cómo envejece (azúcar, burbujas, acidez, alcohol, taninos…) y que no todos los vinos son adecuados para un largo envejecimiento en botella, los profesionales coinciden en que se conserva mejor en botellas grandes.

El vino es un producto delicado, resultado de un complejo proceso biológico que continúa en la botella de manera lenta y paulatina, gracias al cual gana complejidad y armonía. Los principales enemigos de este ‘buen envejecer’ son el oxígeno y los cambios bruscos de temperatura: el oxígeno puede interactuar con los compuestos orgánicos presentes en el vino y provocar reacciones de oxidación que alterarán su aroma, sabor y color. En cuanto a la temperatura, una demasiado alta acelera el proceso de maduración y una demasiado baja lo ralentiza (e incluso lo detiene por completo). En este sentido, el vidrio y el corcho son buenos aliados: el vidrio protege de los cambios de temperatura mejor que otros materiales y el corcho ofrece flexibilidad para sellar la botella y porosidad para permitir la microoxigenación del vino).

¿Pero qué tiene que ver el tamaño de la botella en todo esto? Pues que, cuanto mayor es la botella, menor es la proporción de oxígeno en contacto con el vino, ofreciendo menos oportunidades a la oxidación, lo que permite conservar la frescura del vino, incluso tras un largo periodo en bodega, y ralentiza su evolución. Del mismo modo, al haber más líquido en el recipiente, los cambios de temperatura son menores y más pausados. Por estos motivos se considera que los grandes formatos hacen que la evolución del vino sea más estable, incluso consiguen que su ciclo de vida sea mayor, convirtiéndolo en una opción ideal para los vinos de larga guarda, y favorecen la expresión de matices, multiplicando sus virtudes aromáticas y gustativas.

Por supuesto, esto es extensible a todo tipo de vinos, tranquilos y espumosos. 

Razones para elegir grandes formatos

Más allá de la conservación del vino, hay otros muchos motivos por los que elegir botellas de mayor tamaño.

Doble tamaño, ¡doble diversión!

La primera razón, y más evidente, es que, a mayor tamaño, mayor cantidad de vino.

… ¡Y doble generosidad!

Muchos clientes confían en nosotros para regalar vino y hemos podido comprobar que, cuando se trata de regalar, nos gusta ser generosos y apostar por botellas especiales y grandes formatos, que invitan al encuentro de varias personas compartiendo un momento feliz.

Perfecto para celebraciones numerosas

Su mayor tamaño es especialmente útil en celebraciones más numerosas. Primero, por la practicidad de abrir menos botellas. Y segundo, porque asegura que todas las personas beban el mismo vino. A todos nos ha pasado alguna vez: abres dos botellas del mismo vino y, sin embargo, no saben igual. Si el evento es numeroso y no quieres cambiar de vino, una botella en gran formato garantizará una degustación uniforme.

Mayor presencia

No olvidemos la parte visual: los grandes formatos son sinónimo de espectáculo y fiesta y abrir una de estas botellas es una experiencia en sí misma (¿a ti también te ha venido a la mente la imagen de los pilotos de Fórmula 1 en el podio?). Por supuesto, a mayor tamaño, mayor puesta en escena: a partir de cierto tamaño, el servicio se complica, siendo habitual valerse de un balancín para salvar esta eventualidad.

Grandes vinos en grandes formatos

Las bodegas suelen reservar las botellas de mayor tamaño a sus mejores vinos, por lo que un gran formato ya da una pista sobre la calidad del vino.

Interés para inversores y coleccionistas

La producción de grandes formatos es menor. Esta exclusividad, unida a que contienen más vino (y mejor conservado), puede favorecer un mayor aumento de su valor con el paso del tiempo.

En definitiva, los grandes formatos son mucho más que simples contenedores de vino. Su capacidad para una mejor conservación del vino, unida a su practicidad y espectacularidad, hace de estos gigantes embotellados una experiencia digna de ser disfrutada.
 
Recuerda que, una vez que la botella se abre, comienza a perder parte de sus propiedades, así que antes de descorchar un magnum conviene asegurarse de que se consumirá durante la velada para disfrutar de cada copa en su máximo esplendor.

Teniendo todo esto en cuenta, elige la botella más conveniente para el número de comensales y el contexto en que vaya a ser disfrutado el vino. En Lavinia tenemos más de 150 referencias de hasta 12 litros y nuestros sumilleres estarán encantados de ayudarte a elegir la más adecuada. Explora nuestra selección y disfruta de una degustación a lo grande. ¡Salud!

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